Según recientes estudios realizados por
varias universidades de prestigio internacional se baraja la hipótesis de que
la procedencia del político es del exterior, fuera de nuestro planeta y muy
anterior a las pirámides. Se cree que cuando el Hombre de Cromañón convivió
con el Hombre de Neandertal, hace la friolera de 28.000 años (en
aquella época hacía mucho frío) apareció una nueva especie, el Político, de
aspecto similar al Homo Sapiens pero con unas habilidades muy
superiores, lo que le permitió influir definitivamente en el desarrollo de la
convivencia entre los humanos y como una cualidad del político es “tomar
partido” esto provocó la desaparición del Neandertal y
posteriormente, otras especies animales consideradas por ellos
inferiores.
Los políticos viven y se reproducen como
cualquier persona, dejan que sus “crías” convivan con nosotros para que
aprendan nuestros hábitos y nuestras debilidades, son indetectables a temprana
edad, esto es debido, a que llevan mucho tiempo influyendo en nuestra vida,
aunque en edad adulta les resulta prácticamente imposible ocultar su
condición. Nos hemos convertido en sus semejantes, pero seguimos
siendo de inteligencia inferior, ¿Cómo se explicaría si no, que
teniendo ellos un patrón de comportamiento perfectamente definido y que ha
permanecido inalterado desde miles de años, nosotros no seamos capaces de
“pillar el truco” y seguimos confiándoles nuestro destino?.
Nosotros hemos evolucionado mucho desde
el paleolítico, sin embargo, ellos apenas han mostrado cambios porque ya
estaban perfectamente dotados para la supervivencia., Nosotros nos sentimos
orgullosos de nuestros avances y descubrimientos, pero son ellos los que gestionan
el mérito. En todas las épocas, en todas las culturas y en todos los
acontecimientos relevantes para la humanidad, siempre hay un político
involucrado de forma influyente y decisiva.
Los políticos se agrupan en familias con
una jerarquía muy estructurada donde todos los miembros rinden pleitesía a su líder,
que es elegido periódicamente gracias al apoyo de los sujetos mejor
posicionados en el clan, estos grupos se llaman partidos políticos.
Los ciudadanos, así nos llaman ellos a
los humanos, vemos estas agrupaciones como si fueran diferentes unas de otras, incluso nos
hacen creer que son rivales entre distintos partidos, sin embargo, si
prestamos un poco de atención, descubriremos que su comportamiento es
idéntico, solo es una estrategia de supervivencia.
Que los políticos vienen de otro mundo, queda patente cuando les observas con atención lo que hacen y lo que dicen. Es evidente que no están en la misma dimensión que los ciudadanos y aunque no se ha demostrado que utilicen túneles interestelares es bien sabido que saben cómo crear grandes agujeros.
El político es un ser complejo y parasitario difícil de erradicar. En la naturaleza existen otros ejemplos de parásitos que viven a costa de los demás, sin embargo, prestan algún beneficio a sus huéspedes, por ejemplo: ayudan a desarrollar las capacidades inmunitarias.
Resulta curioso y preocupante comprobar cómo cada cierto tiempo, los políticos orquestan un espectacular despliegue de promesas para pedir que les apoyemos. Necesitan nuestro voto para seguir succionando y a pesar de que está suficientemente acreditado su engaño, nosotros, una vez más, les votaremos. Esto demuestra que son una especie superior, ellos saben de nuestra generosidad y nuestra gran capacidad para olvidar y se aprovechan de ello. Controlan todos los ámbitos de nuestra vida: gestionan nuestro hábitat, nuestras migraciones, el crecimiento de población, los alimentos, las tendencias espirituales, los centros de adiestramiento juvenil, el sistema sanitario y un largo etcétera. En los centros de producción han instalado infiltrados, que haciéndose pasar por defensores de nuestros intereses vigilan y controlan los movimientos de los obreros, creando agrupaciones llamadas sindicatos.
Se ha dado algún caso de mutación entre especies, alguna vez ha ocurrido que un humano se ha convertido en político después de ser abducido por un partido y al contrario, por extrañas razones un político ha pasado a ser un ciudadano normal pero esto solo es “la excepción que confirma la regla”.
Debemos entender y asumir que el político siempre estará ligado a nuestra vida, es lo que se conoce como “un mal necesario” y como “huéspedes” suyos que somos solo podemos rascarnos y cuando nos toque el turno de votar debemos conseguir que todos los políticos Mentirosos, Ineptos y Corruptos dejen su función y que otra generación ocupe su lugar.
Un político ejerciendo sus poderes
Con este relato no quiero ofender a
nadie, más de lo que yo estoy.
Pensemos en los politicos como la religion, monarquia, son males necesarios para hacernos sentir bien.
ResponderEliminar