jueves, 19 de mayo de 2011

Estudio antropológico del político

Según recientes estudios realizados por varias universidades de prestigio internacional se baraja la hipótesis de que la procedencia del político es del exterior, fuera de nuestro planeta y muy anterior a las pirámides. Se cree que cuando el Hombre de Cromañón convivió con el Hombre de Neandertal,  hace la friolera de 28.000 años (en aquella época hacía mucho frío) apareció una nueva especie, el Político, de aspecto similar al Homo Sapiens pero con unas habilidades  muy superiores, lo que le permitió influir definitivamente en el desarrollo de la convivencia entre los humanos y como una cualidad del político es “tomar partido” esto provocó la desaparición del Neandertal  y posteriormente,  otras especies animales consideradas por ellos inferiores.

Los políticos viven y se reproducen como cualquier persona, dejan que sus “crías” convivan con nosotros para que aprendan nuestros hábitos y nuestras debilidades, son indetectables a temprana edad, esto es debido, a que llevan mucho tiempo influyendo en nuestra vida, aunque en edad adulta les resulta prácticamente imposible ocultar su condición.  Nos hemos convertido en sus semejantes, pero seguimos siendo de inteligencia inferior, ¿Cómo se explicaría si no,  que teniendo ellos un patrón de comportamiento perfectamente definido y que ha permanecido inalterado desde miles de años, nosotros no seamos capaces de “pillar el truco” y seguimos confiándoles nuestro destino?.

Nosotros hemos evolucionado mucho desde el paleolítico, sin embargo, ellos apenas han mostrado cambios porque ya estaban perfectamente dotados para la supervivencia., Nosotros nos sentimos orgullosos de nuestros avances y descubrimientos, pero son ellos los que gestionan el mérito. En todas las épocas, en todas las culturas y en todos los acontecimientos relevantes para la humanidad, siempre hay un político involucrado de forma influyente y decisiva.  

Los políticos se agrupan en familias con una jerarquía muy estructurada donde todos los miembros rinden pleitesía a su líder, que es elegido periódicamente gracias al apoyo de los sujetos mejor posicionados en el clan, estos grupos se llaman partidos políticos.

Los ciudadanos, así nos llaman ellos a los humanos, vemos estas agrupaciones como si fueran diferentes unas de otras, incluso nos hacen creer que son rivales entre distintos partidos, sin embargo, si prestamos un poco de atención, descubriremos que su comportamiento es idéntico, solo es una estrategia de supervivencia.

Que los políticos vienen de otro mundo, queda patente cuando les observas con atención lo que hacen y lo que dicen.  Es evidente que no están en la misma dimensión que los ciudadanos y aunque no se ha demostrado que utilicen túneles interestelares es bien sabido que saben cómo crear grandes agujeros.     

El político es un ser complejo y parasitario difícil de erradicar. En la naturaleza existen otros ejemplos de parásitos que viven a costa de los demás, sin embargo, prestan algún beneficio a sus huéspedes, por ejemplo: ayudan a desarrollar las capacidades inmunitarias.

Resulta curioso y preocupante comprobar cómo cada cierto tiempo, los políticos orquestan un espectacular despliegue de promesas para pedir que les apoyemos. Necesitan nuestro voto para seguir succionando y a pesar de que está suficientemente acreditado su engaño, nosotros, una vez más, les votaremos. Esto demuestra que son una especie superior, ellos saben de nuestra generosidad y nuestra gran capacidad para olvidar y se aprovechan de ello. Controlan todos los ámbitos de nuestra vida: gestionan nuestro hábitat, nuestras migraciones, el crecimiento de población, los alimentos, las tendencias espirituales, los centros de adiestramiento juvenil, el sistema sanitario y un largo etcétera.  En los centros de producción han instalado infiltrados, que haciéndose pasar por defensores de nuestros intereses vigilan y controlan los movimientos de los obreros, creando agrupaciones llamadas sindicatos.

Se ha dado algún caso de mutación entre especies, alguna vez ha ocurrido que un humano se ha convertido en político después de ser abducido por un partido y al contrario, por extrañas razones un político ha pasado a ser un ciudadano normal pero esto solo es “la excepción que confirma la regla”.

Debemos entender y asumir que el político siempre estará ligado a nuestra vida, es lo que se conoce como “un mal necesario” y como “huéspedes” suyos que somos solo podemos rascarnos y cuando nos toque el turno de votar debemos conseguir que todos los políticos Mentirosos, Ineptos y Corruptos dejen su función y que otra generación ocupe su lugar.   

       

                                             Un político ejerciendo sus poderes


Con este relato no quiero ofender a nadie, más de lo que yo estoy.

 


1 comentario:

  1. Pensemos en los politicos como la religion, monarquia, son males necesarios para hacernos sentir bien.

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